10 errores que debes evitar al reformar tu cocina

Reformar una cocina es una de las decisiones más importantes cuando queremos mejorar nuestra vivienda. No se trata únicamente de cambiar los muebles o elegir un nuevo color: una buena reforma de cocina debe conseguir que el espacio sea funcional, cómodo, resistente y adaptado a las necesidades de quienes lo utilizan cada día.

La distribución, los materiales, el almacenamiento, la iluminación o la elección de los electrodomésticos pueden marcar una gran diferencia en el resultado final. Y algunos errores que parecen pequeños durante el diseño pueden convertirse en problemas que tendrás que soportar durante muchos años.

Por eso, antes de empezar una reforma de cocina, conviene planificar cada detalle. Estos son los 10 errores más frecuentes que deberías evitar.

  1. No planificar la distribución antes de elegir los muebles

Uno de los errores más habituales es empezar pensando en el estilo o en el color de los muebles sin haber definido previamente cómo se va a utilizar el espacio.

Antes de diseñar una cocina hay que analizar las dimensiones de la estancia, la posición de puertas y ventanas, las instalaciones existentes y, sobre todo, las necesidades de las personas que van a utilizarla.

Una cocina bonita puede dejar de ser práctica si el frigorífico, el fregadero, la zona de cocción y las superficies de trabajo están mal distribuidos.

Por eso, el diseño debe partir de la funcionalidad y la ergonomía, y después incorporar los elementos estéticos.

  1. No aprovechar correctamente el espacio de almacenamiento

En una cocina nunca parece haber suficiente espacio para guardar todo lo necesario.

Otro error frecuente es diseñar los muebles pensando únicamente en su apariencia y no en su capacidad real de almacenamiento.

Cajones interiores, muebles extraíbles, columnas, soluciones para esquinas o sistemas de organización pueden ayudarte a aprovechar mucho mejor cada centímetro.

Especialmente en cocinas pequeñas, una buena planificación del almacenamiento puede marcar la diferencia entre una cocina cómoda y otra en la que todo acaba acumulado sobre la encimera.

  1. Elegir los materiales únicamente por su aspecto

Es normal que el diseño tenga mucho peso a la hora de elegir una cocina. Sin embargo, no deberíamos escoger los materiales únicamente porque nos gustan visualmente.

La cocina es un espacio sometido diariamente a humedad, calor, manchas, golpes y un uso intenso.

Por eso, antes de elegir un frente de cocina, una encimera o un pavimento, conviene valorar aspectos como la resistencia, el mantenimiento, la durabilidad y el uso que vamos a hacer de la cocina.

Materiales como porcelánicos, superficies compactas o diferentes tipos de encimeras ofrecen prestaciones distintas. Lo importante es encontrar la solución que mejor se adapte a cada proyecto.

  1. No pensar en la encimera como una zona de trabajo

La encimera es mucho más que un elemento decorativo.

Es una de las superficies que más utilizamos en una cocina: preparar alimentos, cocinar, colocar pequeños electrodomésticos o simplemente dejar cosas durante el día.

Por eso, durante el diseño hay que estudiar cuidadosamente dónde tendremos las principales zonas de trabajo y cuánto espacio necesitamos.

También es importante elegir un material adecuado teniendo en cuenta la resistencia, el mantenimiento y el estilo de vida de cada familia.

En Solomat puedes encontrar diferentes soluciones para encimeras de cocina, desde porcelánicos y materiales compactos hasta otras opciones adaptadas a diferentes necesidades y estilos.

  1. Colocar los electrodomésticos sin pensar en el uso diario

Otro error habitual es elegir primero los electrodomésticos y decidir después dónde colocarlos.

La elección debería formar parte del proyecto desde el principio.

Frigorífico, horno, lavavajillas, placa, campana y otros electrodomésticos deben integrarse en la distribución de manera que resulte cómodo utilizarlos.

También hay que tener en cuenta la apertura de puertas, las distancias entre zonas de trabajo y la circulación dentro de la cocina.

Una buena reforma de cocina debe conseguir que cocinar, limpiar y almacenar resulten procesos sencillos y naturales.

  1. No dejar suficiente espacio para moverse

Este problema aparece especialmente cuando queremos incorporar una isla o una península.

Una isla puede convertirse en uno de los elementos más atractivos y funcionales de una cocina, pero no debería colocarse simplemente porque nos gusta cómo queda.

Antes hay que comprobar que existen suficientes zonas de paso y que podemos abrir cómodamente cajones, puertas y electrodomésticos.

La distribución debe adaptarse al espacio disponible y no al revés.

Por eso, si estás pensando en una cocina con isla, es recomendable estudiar previamente las medidas y la circulación alrededor de ella.

  1. Descuidar la iluminación

Una cocina puede tener un diseño espectacular y, sin embargo, resultar incómoda si está mal iluminada.

No basta con tener una lámpara general en el techo. Las diferentes zonas de trabajo necesitan una iluminación adecuada.

La zona de encimera, el área de cocción o el fregadero requieren una buena visibilidad para trabajar cómodamente.

Además, la iluminación también puede utilizarse para crear diferentes ambientes y destacar determinados elementos del diseño.

Durante una reforma, merece la pena planificar la iluminación al mismo tiempo que el mobiliario y las instalaciones.

  1. Priorizar las tendencias sobre las necesidades personales

Las tendencias pueden servir como inspiración, pero no deberían decidir por nosotros cómo será nuestra cocina.

Un determinado color, una distribución concreta o un acabado pueden estar de moda actualmente y dejar de estarlo dentro de unos años.

Una buena cocina debe ser capaz de mantenerse actual con el paso del tiempo.

Por eso, resulta más interesante combinar tendencias con elementos atemporales y, sobre todo, diseñar el espacio pensando en cómo vivimos y cocinamos realmente.

La personalización es especialmente importante en una cocina a medida, donde la distribución, los acabados y el equipamiento pueden adaptarse a las necesidades de cada hogar.

  1. No pensar en el mantenimiento

Cuando elegimos una cocina nueva solemos pensar en cómo quedará el día que termine la reforma.

Pero deberíamos pensar también en cómo será dentro de cinco o diez años.

Algunos materiales y acabados pueden requerir más mantenimiento que otros. En una zona de uso diario, esto puede convertirse en un factor muy importante.

Antes de decidir, conviene preguntarse:

  • ¿Es fácil de limpiar?
  • ¿Resiste bien el uso diario?
  • ¿Cómo responde frente a manchas y humedad?
  • ¿El acabado seguirá siendo práctico con el paso del tiempo?
  • ¿Encaja con nuestro ritmo de vida?

El objetivo no es solamente conseguir una cocina bonita, sino una cocina que siga siendo cómoda y práctica después de muchos años.

  1. Empezar la reforma sin un proyecto bien definido

Quizás este sea el error más importante de todos.

Una reforma de cocina implica coordinar mobiliario, instalaciones, iluminación, electrodomésticos, encimera, fregadero, grifería, pavimento y muchos otros elementos.

Si cada decisión se toma por separado y sobre la marcha, aumentan las posibilidades de cometer errores, generar sobrecostes o terminar con una distribución que no responde a las necesidades reales.

Por eso, antes de empezar una reforma es recomendable contar con un proyecto bien estudiado y con profesionales que puedan ayudarte a tomar las decisiones adecuadas.

Una buena reforma de cocina empieza antes de la obra

Reformar una cocina no consiste simplemente en sustituir unos muebles por otros. Es una oportunidad para mejorar la forma en la que utilizamos uno de los espacios más importantes de nuestra casa.

Una buena planificación permite conseguir una cocina más funcional, cómoda, organizada y duradera, además de conseguir que el resultado estético encaje con el resto de la vivienda.

En Solomat trabajamos en proyectos de cocinas a medida, asesorando en la distribución, el mobiliario, las encimeras, los electrodomésticos, los acabados y los diferentes elementos necesarios para conseguir un resultado adaptado a cada vivienda.

Disponemos de showrooms de cocina en Terrassa y Cornellà de Llobregat, donde puedes conocer diferentes ambientes, materiales y soluciones para tu proyecto.

Si estás pensando en reformar tu cocina, el mejor momento para evitar errores es antes de empezar.

Ven a nuestras tiendas de Terrassa o Cornellà y cuéntanos cómo te gustaría que fuera tu nueva cocina.

Trabajamos con cita previa para poder dedicar a cada proyecto el tiempo y el asesoramiento que necesita.